Consecuencias para el transporte marítimo de la retirada de EEUU del Acuerdo Nuclear con Irán

El Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cumplió ayer con su promesa electoral de retirar a su país del Acuerdo Nuclear con Irán, el llamado Joint Comprehensive Plan of Action, firmado en 2015 por su predecesor en el cargo.

Dicho cumplimiento va a tener una serie de consecuencias para el transporte marítimo ciertamente importantes.

En primer lugar, armadores, cargadores y fletadores deben tener presente que la consecuencia principal de dicho movimiento es que se van a reinstaurar todas las sanciones que se levantaron en enero de 2016.

A efectos prácticos, pues, todo aquel que en este momento esté haciendo negocios con Irán, y que quizás empezó a hacerlos en el momento en las sanciones fueron levantadas, debe revisar la lista SDN de la OFAC para comprobar si su actividad con Irán está afectada. Y las probabilidades son que podrían estarlo.

Para los que no estén familiarizados con ello, la OFAC es la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, que administra y aplica sanciones económicas y comerciales basadas en la política exterior de los EEUU. Como parte de esa labor, la OFAC publica la lista conocida como SDN, acrónimo que significa Special Designated Individuals, compuesta por personas y empresas de países objetivo de esa política exterior, como ahora lo es Irán, o personas y empresas dedicadas al crimen organizado.

La OFAC ha emitido ya una serie de guías para todos los afectados, de las cuales se pueden extraer algunas consecuencias para el sector marítimo, siendo quizás la más relevante que esa reimposición de sanciones no va a ser inmediata. Se ha establecido que va a disponerse de un periodo transitorio de adaptación de 90 o 180 días según el caso concreto de que se trate.

Esos son los plazos límite para adaptarse a la nueva situación y es por lo tanto muy recomendable que todo aquel que esté llevando a cabo cualquier tipo de relación comercial con Irán revise su caso y se adapte a la nueva normativa dentro de ese periodo. No hacerlo podría tener consecuencias muy graves.

Por otro lado, diversos tráficos van a verse específicamente afectados, tales como el transporte hacia o desde Irán de grafito, aluminio, hierro o, por supuesto, petróleo.

Con todo, los actores del sector marítimo deben tener presente que si alguna de las empresas con las que trabaja es incluida de nuevo en la lista SDN, debe cesarse la actividad de forma inmediata.

Es muy recomendable de este modo que todas las empresas envueltas en negocios con Irán busquen el consejo de un abogado especializado y revisen la situación en la que se encuentran. Y que lo hagan con suficiente antelación a los plazos que concede la OFAC. Al fin y al cabo no hay que generar más alarma de la que es necesaria: estamos ante un simple cambio normativo y, como en tantas muchas otras ocasiones, las empresas afectadas deben adaptarse al mismo.

 

Miquel Roca
Solcitor
LMA Legal, Londres
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